Malformaciones del Tórax
Son deformidades congénitas de la pared torácica que afectan la forma del esternón y las costillas. Las más frecuentes son el pectus excavatum o tórax hundido, y el pectus carinatum o tórax prominente.
Son más comunes en hombres jóvenes. A veces se detectan en la infancia, pero suelen hacerse evidentes en la adolescencia.
Según el tipo de deformidad: barra correctora interna para el tórax hundido, o dispositivo externo o interno para el tórax prominente.

Problemas frecuentes de malformaciones del tórax
Pectus excavatum (tórax hundido)
- Dificultad para respirar al hacer ejercicio
- Dolor torácico
- Palpitaciones
- Fatiga
Pectus carinatum (tórax prominente)
- Habitualmente sin síntomas funcionales
- El impacto principal es estético y psicológico
En muchos pacientes, especialmente adolescentes, la deformidad visible genera un impacto significativo en la imagen corporal y la confianza, que también se considera en la indicación quirúrgica.
Si presentas dificultad para respirar durante el ejercicio o notas que tu capacidad física es menor que la de tus pares, una evaluación médica puede determinar si la deformidad tiene impacto funcional.
Trabajamos con las siguientes
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Tratamiento para malformaciones del tórax

A través de dos incisiones laterales pequeñas, se coloca una barra correctora detrás del esternón que lo eleva hasta corregir la deformidad.

Se utiliza un dispositivo externo que ejerce presión sobre el esternón prominente, remodelando la pared torácica sin necesidad de cirugía abierta.

Mejora de la capacidad respiratoria, reducción del dolor torácico y recuperación de la confianza en la imagen corporal, especialmente en pacientes jóvenes.

Pacientes con síntomas respiratorios, compromiso cardíaco documentado, limitación funcional o deformidad con impacto significativo en la calidad de vida.
Procedimiento quirúrgico paso a paso
Historia clínica, examen físico, tomografía torácica, estudios de función respiratoria y ecocardiograma.
Evaluación preanestésica, exámenes de laboratorio, ayuno y ajuste de medicamentos. En algunos casos se indica fisioterapia respiratoria previa para optimizar la capacidad pulmonar antes de la intervención.
En el pectus excavatum se coloca una barra correctora detrás del esternón a través de dos incisiones laterales pequeñas. En el pectus carinatum se utilizan dispositivos externos o internos según la gravedad del caso.
Hospitalización de 2 a 4 días, con control del dolor y fisioterapia respiratoria. La barra correctora permanece en su lugar durante 2 a 3 años y se retira en un procedimiento ambulatorio menor.
¿Por qué elegir al Dr. Miguel Aguirre?

¿Por qué elegir al Dr. Miguel Aguirre?
El Dr. Aguirre es especialista en cirugía torácica con más de 20 años de experiencia, con formación documentada en el tratamiento quirúrgico de malformaciones de la pared torácica en pacientes jóvenes y adultos.
¿Es solo un problema estético o también afecta la salud?

¿Es solo un problema estético o también afecta la salud?
Puede ser estético, pero en muchos casos también afecta la respiración y el corazón.
¿Toda malformación torácica requiere cirugía?

¿Toda malformación torácica requiere cirugía?
No. Los casos leves sin síntomas respiratorios ni compromiso cardíaco pueden manejarse con fisioterapia y seguimiento. La cirugía se indica cuando hay compromiso funcional documentado o deformidad marcada con impacto en la calidad de vida.
¿A qué edad es mejor operarse?

¿A qué edad es mejor operarse?
Generalmente en la adolescencia o juventud, cuando el tórax aún es flexible, aunque también puede operarse en adultos seleccionados.
¿La corrección es permanente?

¿La corrección es permanente?
Sí, en la mayoría de los casos. La barra o dispositivo se retira luego de algunos años, y el tórax mantiene la forma corregida.
Ventajas del enfoque mínimamente invasivo
La mayoría de los pacientes recibe el alta en 2 a 4 días. La reincorporación a actividades cotidianas ocurre en 1 a 2 semanas, con restricción de actividad física intensa durante las primeras 6 semanas.
El manejo del dolor incluye analgesia multimodal y, en casos seleccionados, bloqueos nerviosos que reducen la necesidad de opioides durante la recuperación hospitalaria.
Al evitar grandes incisiones y la reconfiguración extensa de huesos, se reduce el riesgo de sangrado, infección y complicaciones respiratorias en comparación con la cirugía abierta convencional.
Las dos incisiones laterales son de menos de 2 cm y quedan en zonas habitualmente cubiertas por la ropa, sin cicatriz visible en el centro del tórax.